"Cuando miro al pasado en mi vida, no es que no quiera
ver las cosas tal y como sucedieron, es sólo que prefiero recordarlas de una
forma artística. Faltando a la verdad, la vida es mucho más honesta, porque yo
mismo la he inventado. La psicología clínica, sin dudas, nos dice que el drama
es el asesino final. Los recuerdos no son reciclables, como los agregados o las
partículas en la física cuántica; pueden perderse para siempre. Es más como si
mi pasado fuese una pintura por acabar, y como artista de esa pintura debo
rellenar los feos vacíos y hacerla hermosa de nuevo.
No es que haya sido deshonesto, es sólo que me repugna la
realidad. Por ejemplo, estas enfermeras llevan puesta la colección de la
próxima temporada de Calvin Klein; y yo también. Los zapatos, de Giuseppe
Zanotti. Con sus gorros de gasa hacia el lado, como boinas parisinas, porque
creo que queda más romántico. Y también creo que el color menta va a estar de
moda la próxima primavera.
Mira a la enfermera de la derecha, tiene un trasero increíble.
La verdad es que en aquel entonces en la clínica, sólo llevaban divertidos
sombreros para evitar manchar su pelo de sangre. Y esa chica de la izquierda,
pidió ositos de gominola y un cuchillo hace un par de horas; sólo le dieron
ositos de gominola. Me hubiera gustado que sólo me hubieran dado los ositos de
gominola a mi también...".

No hay comentarios:
Publicar un comentario