Presentación

"Si tienes un sueño tienes que protegerlo. Las personas que no son capaces de hacer algo te diran que tú tampoco puedes;
si quieres algo ve a por ello y punto."

lunes, 26 de diciembre de 2011

Sillas vacías.

Caminar por la calle en estos días y sentir que todo a tu alrededor ha sido invadido por el espíritu de la Navidad. Bueno, al menos de la Navidad como algunos la entendemos, no de ese maratón de consumismo al que muchos llaman 'Navidad' también. Hoy en día, es rara la familia que no la utilice como excusa perfecta para llenar los carros de la compra y vaciar las cuentas corrientes. Derrochamos sin sentido, nos ahogamos en cosas que no necesitamos y brindamos con champán para celebrarlo.
Y ya por no hablar de esa exaltación de la amistad que se produce cuando nos reencontramos con algún viejo conocido. Como si estuviésemos obligados a felicitar las fiestas a todos, a desearles lo mejor, a hacerles regalos, a convertirnos en esos amigos que no somos; como si con eso nos bastara para tener nuestra conciencia tranquila. Amor y fraternidad con fecha de caducidad.
Me bastaría con una Navidad en la que poder rodearme de todos los seres a los que quiero. Como una gran reunión en la que no hubiese ninguna silla vacía.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Tiempos difíciles para soñadores.

El otoño está pasando despacio, sin indicios de cambio alguno. Y lo peor no es que cada día sea una copia del anterior, sino que cada vez la tinta está más gastada, y me cuesta más entender lo que veo escrito. Despertar invadido por la desilusión se ha convertido en rutina; despertar esperando que vuelva a oscurecer, para cerrar los ojos y dejar de pensar por unas horas.
Esto no va bien, la desgana y la tristeza pasan sin llamar. Me vuelvo frío e invulnerable, y lo único que alcanzo a sentir es cómo lo que soy se desvanece, dejándome vacío y roto por dentro. Todos lo notan, pero parece que a nadie le importa. Es extraño sentir tan lejos a personas que están físicamente cerca, pero nada comparado con necesitar el calor de otras que no están, y no pueden dártelo.
Lo único que cabe es esperar a que esto cambie, a que mi alma se recupere, y reponga fuerzas para seguir.
'Alma que ha de morir de una fragancia
de un suspiro, de un verso en que se ruega,
sin perder, a  poderlo, su elegancia.'



viernes, 18 de noviembre de 2011

The Prelude Pathétique.


"Cuando miro al pasado en mi vida, no es que no quiera ver las cosas tal y como sucedieron, es sólo que prefiero recordarlas de una forma artística. Faltando a la verdad, la vida es mucho más honesta, porque yo mismo la he inventado. La psicología clínica, sin dudas, nos dice que el drama es el asesino final. Los recuerdos no son reciclables, como los agregados o las partículas en la física cuántica; pueden perderse para siempre. Es más como si mi pasado fuese una pintura por acabar, y como artista de esa pintura debo rellenar los feos vacíos y hacerla hermosa de nuevo.
No es que haya sido deshonesto, es sólo que me repugna la realidad. Por ejemplo, estas enfermeras llevan puesta la colección de la próxima temporada de Calvin Klein; y yo también. Los zapatos, de Giuseppe Zanotti. Con sus gorros de gasa hacia el lado, como boinas parisinas, porque creo que queda más romántico. Y también creo que el color menta va a estar de moda la próxima primavera. 
Mira a la enfermera de la derecha, tiene un trasero increíble. La verdad es que en aquel entonces en la clínica, sólo llevaban divertidos sombreros para evitar manchar su pelo de sangre. Y esa chica de la izquierda, pidió ositos de gominola y un cuchillo hace un par de horas; sólo le dieron ositos de gominola. Me hubiera gustado que sólo me hubieran dado los ositos de gominola a mi también...".




Champán y lentejuelas.

La cremallera cerró fácilmente, ajustando el ceñido vestido a la silueta de la chica. Se acercó al tocador y contempló la imagen que le ofrecía; estaba preciosa. Con una pincelada carmín en su rostro salió de su apartamento haciendo que el sonido de sus zapatos contra el mármol invadiera todos los pasillos. Hacía frío fuera, pero qué más daba eso. Llegó al local sola, y en seguida le abrieron paso entre la multitud. Todas las miradas se clavaron en ella una vez había cruzado la puerta, y eso la hacía sentir bien. Se respiraba materialismo e hipocresía en aquel baile de máscaras; criaturas cubiertas de sedas, pieles y lentejuelas. Lo mejor que podía hacer era pedir otra copa y seguir bailando, quizás con suerte algún chico de sonrisa encantadora estaría fijándose en ella. Quizás con suerte esa noche no volvería sola a casa.


domingo, 13 de noviembre de 2011

Promesas.

He estado pensando... ¿te das cuenta de todo lo que nos queda por vivir juntos? Paseos por la playa, escapadas a la luz de la luna, besos bajo la lluvia... Es pensarlo y se me erizan los vellos de la nuca. Creo que debería hacer una lista de todo lo que quiero que hagamos de aquí a un tiempo, por si se me olvida algo. Tendré que pensar cómo voy a sorprenderte en cada uno de nuestros aniversarios, que será diferente al anterior. Te aseguro que cada segundo será especial, que no dejaré que nos invada la monotonía ni la rutina. Prometo dar el doble de lo que reciba, prometo quererte con cada parte de mi cuerpo. 
Prometo que, cuando te conozca, te haré sentir la persona más amada del universo.